Los investigadores de la Universidad Nacional de Singapur (NUS) desarrollaron una piel electrónica que puede funcionar bajo el agua, detectar contacto y proximidad, identificar daños y autorepararse. Esta tecnología, denominada SMES (Self-Healing Magnetoelectric Sensory System), está diseñada como una 'piel' elástica y flexible que puede operar tanto en tierra como bajo el agua. Los investigadores demostraron el potencial de esta tecnología mediante prototipos de guante inteligente y brazo robótico submarino.
SMES consta de tres capas: la capa superior detecta daños, la capa media proporciona detección de contacto y proximidad, y la capa inferior se autorepara. La capa superior, al detectar un daño, provoca un aumento en la resistencia eléctrica, lo que ayuda al sistema a reconocer el daño. La capa media detecta cambios en el campo magnético para proporcionar sensibilidad al contacto y proximidad. La capa inferior está hecha de un material elastómero autoreparable y inicia el proceso de reparación tras el daño.
Actualmente, la tecnología se encuentra en fase de prototipo y las pruebas de laboratorio han arrojado resultados exitosos. Sin embargo, se necesita un mayor desarrollo para aplicaciones en el mundo real. Los investigadores prevén el uso de esta tecnología en robots submarinos, prótesis, dispositivos portátiles e interfaces hombre-máquina.
