Los arqueólogos anunciaron que han descubierto un asentamiento de la Edad de Bronce datado en 4 000 años en la isla de Staffa, situada en la costa oeste de Escocia. Las nuevas excavaciones demuestran que, contrariamente a la visión de la isla como un mero icono geológico, una comunidad antigua vivió allí.

El equipo de excavación encontró en los mesetas centrales de la isla una fosa circular de 4‑5 metros de diámetro y una fosa adyacente quemada, que contenían cerámicas de la Edad de Bronce, sílexes trabajados y una muestra de semilla. La datación por radiocarbono de la semilla, situada entre 1883‑1701 BC, indica su pertenencia a la Edad de Bronce. En la misma zona también se identificaron rastros agrícolas del siglo XV y escaleras turísticas del siglo XIX; sin embargo, la función exacta de la fosa sigue sin determinarse.

Los investigadores subrayan que toda la zona de mesetas de la isla sigue sin ser explorada y que los hallazgos actuales representan solo una parte de lo que podría existir. En los próximos años, nuevos escaneos láser y excavaciones a gran escala aclararán la extensión del asentamiento de la Edad de Bronce y el uso histórico de la isla.