Un equipo del Instituto de Geología y Paleontología de Nançin de la Academia de Ciencias de China descubrió el bálsamo más antiguo del mundo en la región de Sincang. Este bálsamo de 385 millones de años retrocede el inicio de la producción de resina en las plantas en 65 millones de años.
Los científicos extrajeron 241 piezas microscópicas de bálsamo de 10 kilogramos de carbón recolectado en la región de Cunggar Occidental en Sincang. Estas piezas brillan en un color azul brillante cuando se exponen a la luz ultravioleta, y las pruebas químicas las confirmaron como bálsamo auténtico. Los análisis mostraron que este bálsamo tiene firmas químicas similares a las de la resina moderna de las especies de coníferas.
Este descubrimiento cambia las ideas previamente aceptadas de que la síntesis compleja de resina solo se veía en las plantas con semillas. Los investigadores sugieren que las plantas de esta época temprana usaron la resina para reparar heridas físicas y protegerse de los hongos que crecían en ambientes de barro húmedo.
