Investigadores de la Hebrew University of Jerusalem han explicado cómo las plantas coordinan la formación y el crecimiento de nuevas estructuras foliares. El estudio muestra que la hormona auxina primero inhibe la hormona gibberelina para desencadenar la formación de estructuras foliares y luego la aumenta para promover su crecimiento. Este mecanismo de dos etapas arroja luz sobre cómo las plantas construyen de manera precisa sus órganos complejos.