En el Cañón de Vârghiș, en Rumanía, se encontraron las primeras evidencias del uso de herramientas óseas por parte de los neandertales durante las excavaciones en una cueva. Es la primera vez que se descubre un hallazgo de este tipo en la región de los Cárpatos.
Al examinar los fragmentos de huesos bajo el microscopio, se identificaron 83 piezas que fueron utilizadas para cortar, rayar y realizar otras tareas. La mayoría de estos fragmentos se describen como herramientas temporales utilizadas rápidamente para satisfacer necesidades inmediatas.
La importancia de este hallazgo radica en que demuestra que los neandertales podían realizar diversas tareas utilizando herramientas óseas, lo que aporta nueva información sobre su inteligencia y creatividad. Actualmente, los investigadores están trabajando para encontrar ADN neandertal en la región.
