Se ha revelado que el mecanismo Secure Boot de Microsoft ha poseído una vulnerabilidad conocida durante 13 años. Investigadores de ESET encontraron al menos 11 imágenes de firmware (shim) firmadas pero defectuosas, datadas en 2013.
Estos shim pueden emplearse mediante una técnica sencilla a través de UEFI para eludir Secure Boot, permitiendo saltarse completamente el mecanismo de seguridad.
El problema surgió porque Microsoft firmó esos shim defectuosos sin revocarlos posteriormente.
