En el aeropuerto de Leipzig, Alemania, se detectó un dron flotando en el aire entre dos aviones de carga An-124 de la empresa ucraniana Antonov Airlines. El dron había sido modificado para evadir los sistemas de defensa del aeropuerto y transportaba un material explosivo plástico llamado Semtex. Solo un detonador defectuoso impidió que el dron explotara. La policía alemana utilizó un robot para detectar la bomba y luego la hizo explotar bajo control.
El aeropuerto, uno de los mayores centros de aviación de carga de Europa, el aeropuerto de Leipzig/Halle, cerró todo el tráfico aéreo durante varias horas. Esto provocó que 19 aviones fueran desviados fuera del aeropuerto, uno de ellos un Boeing 757 operado por DHL. El avión canceló su aproximación para aterrizar y, después de chocar con un objeto en el aire, fue desviado al aeropuerto de Hannover. La policía alemana está investigando si este objeto podría ser un segundo dron.
El ministro del Interior de Alemania, Alexander Dobrindt, describió el incidente como un 'escenario de amenaza híbrida' y destacó el posible papel de 'fuerzas extranjeras'. Tras el incidente, se aclaró que no se habían atacado aviones que transportaban armas o municiones a Ucrania.
