Un estudio realizado en Canadá detectó una disminución del 18% en las terminaciones nerviosas de dopamina debido al COVID largo. Esta situación condujo a problemas de motivación, movimiento y memoria. Los investigadores señalaron que este daño persistió durante 4.6 años y pudo observarse mediante escáneres PET.
La pérdida de terminaciones nerviosas de dopamina se asoció con una disminución de la motivación en el estriado ventral, movimientos lentos y dificultad para completar tareas en el putamen, pérdida de memoria y dificultad para recordar palabras en el núcleo caudado. Este daño persistió en los pacientes con COVID largo durante 4.6 años.
La pérdida de terminaciones nerviosas de dopamina podría utilizarse como un biomarcador potencial para el diagnóstico y tratamiento del COVID largo. Los investigadores sugirieron que los tratamientos que aumentan la densidad de las terminaciones nerviosas de dopamina o mejoran la liberación de dopamina podrían ayudar a los pacientes con COVID largo.
