En el centro de Anatolia, en el asentamiento neolítico de Tepecik-Çiftlik, se descubrieron 11 puntas de flecha de obsidiana con grabados únicos. Este hallazgo se convirtió en el foco de una investigación anunciada por IFL Science.
Los investigadores, mediante análisis microscópicos, determinaron que estas marcas fueron realizadas con golpes repetidos de piedra de sílex sobre superficies lisas, lo que indica que los grabados no son accidentales. Las puntas de flecha grabadas presentan el mismo tamaño, forma y signos de desgaste que las no marcadas y no se hallaron en áreas especiales como tumbas.
En la región, de varios miles de puntas de flecha de obsidiana, solo 54 presentan este tipo de marcas, y los motivos varían entre los sitios, lo que sugiere que no se usaron con un único propósito. Esta situación revela la necesidad de investigar con mayor detalle los significados simbólicos y los roles sociales.
