El estudiante de astrobiología Jared Landry está utilizando muestras lunares del Apolo para investigar la composición química de la atmósfera terrestre de hace 3.500 millones de años. Su investigación sugiere que la atmósfera de ese período contenía 100 veces más dióxido de carbono que en la actualidad y también incluía azufre. Landry cree que estos hallazgos podrían proporcionar pistas sobre cómo surgió la vida.

El trabajo de Landry se basa en la idea de que la Luna podría haber registrado gases de la atmósfera terrestre durante miles de millones de años. Estos gases podrían haber sido ionizados por el viento solar y alcanzado la superficie lunar. Landry modela estas interacciones químicas para estimar las características de la atmósfera del Eón Arqueano.

La investigación de Landry podría ofrecer nuevas pistas sobre el origen de la vida. Además, se considera que este método podría aplicarse en Marte y otros planetas.