Los astrofísicos observaron por segunda vez una salida de choque de rayos X de una supernova distante. Einstein Probe detectó los rayos X provenientes de la explosión de una estrella a 500 millones de años luz de distancia en marzo de 2026. Esta explosión de rayos X indicaba el inicio de la supernova llamada SN 2026gzf. Estas explosiones proporcionan información crítica para estudiar la estructura y el entorno de la estrella justo antes de la explosión.

SN 2026gzf llamó la atención no solo por la observación de la salida de choque de rayos X, sino también por ser una supernova de tipo Ic de líneas anchas. Este tipo de supernovas puede producir chorros relativistas y algunas pueden causar brotes de rayos gamma (GRB). Sin embargo, SN 2026gzf no produjo un GRB, a diferencia de otras supernovas similares. Además, esta supernova produjo una explosión de rayos X débil, pero en general no fue una supernova débil.

Las observaciones posteriores a la explosión proporcionaron la oportunidad de estudiar en detalle la estructura y el entorno de la estrella Wolf-Rayet, precursora de la supernova. Las observaciones mostraron que había dos componentes diferentes de material circunestelar (CSM) alrededor de la estrella. Estas observaciones son de gran importancia para comprender mejor los primeros momentos de las explosiones de supernovas y la vida de las estrellas precursoras.