Se fortalecerá la seguridad alimentaria mediante el aumento de la eficiencia agrícola y el valor agregado; se aplicarán políticas de comercio exterior y apoyo de manera integral. Se acelerará la transformación estructural en la producción agrícola para reducir la volatilidad de precios y garantizar la estabilidad de precios, aliviando la carga presupuestaria de los hogares. Los cambios en la oferta y la demanda a corto y largo plazo, así como en la cadena de distribución, serán seguidos con un enfoque de alerta temprana. Las políticas agrícolas y de comercio exterior se aplicarán de manera coordinada.

Se mantendrá la planificación de la producción basada en el equilibrio entre oferta y demanda de productos estratégicos agrícolas; se desarrollará la capacidad local y se fortalecerá la infraestructura de datos y los insumos estratégicos. Se fortalecerá el ecosistema de investigación y desarrollo agrícola e innovación, protegiendo y desarrollando los recursos genéticos locales. Se desarrollarán materiales genéticos de plantas y animales resistentes al clima.

Se aumentará la capacidad de producción local de fertilizantes y productos de protección de plantas. Se generalizará el uso de digitalización y la inteligencia artificial para proporcionar detección temprana de enfermedades y plagas. Se incrementarán los modelos de producción basados en contratos y la expansión de las regiones agrícolas organizadas; se priorizarán los modelos de bajo carbono con uso de energía geotérmica y renovable para mejorar la salud del suelo y el secuestro de carbono.