Seattle, vista en una fotografía tomada desde la Estación Espacial Internacional el 16 de junio de 2026, destaca por sus parques verdes, las sombras de sus edificios y sus vías acuáticas. Esta visión es el resultado de la influencia del glaciar Cordillerano de la última edad glacial. El glaciar cubrió la región con un espesor de hasta 1.000 metros hace aproximadamente 18.000 a 16.000 años, excavando las depresiones que hoy forman el Puget Sound y los lagos.

Muchas de las colinas de la ciudad son drumlins, acumulaciones de sedimento alineadas en la dirección del movimiento del glaciar. Esta topografía causa pendientes pronunciadas en las calles de la ciudad. El glaciar también dejó grandes rocas transportadas desde el norte, como el Wedgwood Rock, que mide 6 metros de altura. La actividad humana ha nivelado el Denny Hill y ha creado 1.300 acres de tierra nueva en la desembocadura del río Duwamish, donde se han construido instalaciones deportivas.

El sistema del Canal de Lake Washington, construido en la década de 1910, conectó los lagos con el Puget Sound y redujo el nivel del lago en 3 metros. Hoy, las vías acuáticas de la ciudad se utilizan para barcos comerciales, ferris y embarcaciones recreativas. Dentro de los límites de la ciudad aún existen bosques antiguos con árboles de cientos de años, donde se observan especies como águilas calvas, lobos y tortugas marinas.