Los códigos QR, cuyo nombre significa 'respuesta rápida', provienen de la tecnología desarrollada por Toyota a través de Denso Corporation para rastrear piezas de automóviles. Estos códigos superaron las limitaciones de los códigos de barras en cuanto al número de caracteres y las restricciones de tamaño, permitiendo almacenar más información en un espacio más pequeño y ser leídos más rápidamente.
Los códigos QR ofrecieron practicidad al poder ser leídos incluso en entornos de fábrica con obstáculos como grasa o suciedad. Sin embargo, con la popularización de esta tecnología, también surgieron puntos a considerar para la seguridad de los usuarios. Por ejemplo, se recomienda no hacer clic en códigos QR de fuentes desconocidas.
Los códigos QR continúan popularizándose en usos domésticos, como compartir contraseñas de Wi-Fi. Sin embargo, para un uso seguro de esta tecnología, se deben tomar precauciones como no hacer clic en códigos de fuentes desconocidas y verificar la información del destinatario en transacciones de pago.
