Nuevas simulaciones realizadas en colaboración entre Southwest Research Institute y Arizona University mostraron que, tras una colisión masiva, la Luna podría emerger como un satélite completo en cinco horas. El estudio, liderado por la Dra. Adeene Denton, empleó técnicas de cálculo modernas que consideran las características geológicas de los planetas en colisión.

Este modelo combina por primera vez los efectos de la resistencia del material y la temperatura en el momento de la colisión; modelos anteriores habían omitido estos factores. Los resultados indican que, en escenarios donde la Tierra y Theia tenían temperaturas similares, la Luna se formó completa poco después del impacto, mientras que en condiciones más cálidas se generó un gran disco de escombros.

La investigación subraya que la similitud química entre la Luna y la Tierra aún no se explica por completo y que los nuevos hallazgos apuntan a una posible relación entre el contenido volátil de la Luna y el estado térmico en el momento del impacto. Esto indica la necesidad de estudios adicionales para delimitar con mayor precisión la cronología de la formación lunar.