Sony, mediante una patente presentada en 2025 ante la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO), diseñó un sistema que monitoriza continuamente los dispositivos de los usuarios a través de un servidor basado en la nube y permite que grandes modelos de lenguaje (LLM) escriban automáticamente herramientas de diagnóstico y corrijan errores de software. Cuando el sistema detecta un problema, envía una pequeña herramienta de diagnóstico al dispositivo, analiza los datos recopilados y resuelve el problema por sí mismo o abre un ticket para que lo revise un técnico humano; el usuario no es informado en ninguna fase del proceso.