Southwest Airlines y United Airlines solicitaron a Boeing que los nuevos aviones 737 MAX que tienen encargados se les entreguen con una versión de software anterior, a causa de un fallo detectado en la función de navegación automática. Ambas aerolíneas indicaron que el software afectado no está presente en sus flotas operativas actuales; no obstante, comunicaron a Boeing que no desean que esa versión se instale en las futuras entregas.
La Administración Federal de Aviación (FAA) está examinando el asunto y advirtió que intervendrá si fuera necesario. Boeing informó del problema a los operadores en agosto y evaluó inicialmente que no representaba un riesgo para la seguridad; sin embargo, posteriormente abrió una revisión formal de seguridad y compartió los resultados con la FAA.
Los ingenieros trabajan en una actualización de software que resuelva el problema de forma definitiva; esta actualización estaba prevista inicialmente para principios de 2028 y Boeing está intentando adelantar la fecha.
