Ubisoft Montreal aportó en 2002 un enfoque occidental, táctico y realista al género del sigilo con Tom Clancy's Splinter Cell; el personaje Sam Fisher, con la voz de Michael Ironside, una historia de espionaje político y unas innovadoras mecánicas de luz y sombra colocaron al título entre los juegos mejor puntuados de la historia en Metacritic. El punto fuerte de la serie residía, a diferencia de la exageración cinematográfica de Metal Gear Solid, en el realismo militar, la variedad de gadgets y un sistema de movimiento fluido animado desde cero; cimas como Chaos Theory aumentaron la profundidad táctica, mientras que Conviction y Blacklist modificaron la dosis de acción.