En The Blood of Dawnwalker, el RPG de Rebel Wolves, el clan vampírico Vrakhiri gestiona la cuenca de Vale Sangora en los Montes del Karpatés mediante un sistema llamado "impuesto de sangre".
Cada adulto está obligado a donar sangre una noche de luna llena al mes; a cambio, la sangre vampírica cura la oscuridad y, mediante un consumo continuo, mantiene a la población sana.
Esto muestra que la mecánica del juego no es solo un sistema de combate, sino un contrato social diseñado.
El sistema obliga a los jugadores a decidir si cumplen el tributo para obtener beneficios o lo rechazan, conociendo las consecuencias de cada elección.
