Investigadores de seguridad emplearon a tres trabajadores norcoreanos al crear una empresa de cripto falsa y registraron las actividades de cada uno.

Los investigadores analizaron las credenciales y actividades de los trabajadores, descubriendo que se usaron identidades falsas y que los trabajadores transfirieron dinero al gobierno de Corea del Norte.

Los investigadores observaron que los trabajadores utilizaron diversas herramientas para explorar los sistemas y acceder a cuentas personales.