En el incidente ocurrido el 28 de octubre en la localidad de Urda, provincia de Toledo, se registraron al menos 69 muertes.

En una rueda de prensa, el ministro de Transporte Óscar Puente atribuyó la responsabilidad del accidente al operario de Adif en el centro de control de Atocha, acusándolo de haber emitido una orden de 'circulación normal' mientras el sistema de señales LZB, afectado por una falla a más de 60 kilómetros de distancia, estaba fuera de funcionamiento, y describió esta acción como 'incomprensible'.

Tras la rápida declaración del ministro y la revelación del nombre del trabajador, las organizaciones sindicales, Sindicato de Circulación de Ferrocarriles (SCF), UGT y CCOO, criticaron a Puente por convertir al trabajador en 'ofrenda' para ocultar fallos sistémicos en el sistema de seguridad ferroviario.