La lista oficial de reyes del Imperio Asirio ha sido considerada durante muchos años por los historiadores como una cronología estándar. Sin embargo, inscripciones, tabletas y evidencias obtenidas de monumentos dañados indican que este registro oficial podría haber excluido los reinados de reyes que complican la narrativa preferida de la sucesión real. En un nuevo estudio publicado en Journal of Cuneiform Studies, Alexander Johannes Edmonds y Eckart Frahm identifican tres reyes previamente desconocidos cuyas existencias pueden ser reconstruidas con la evidencia disponible. Estos hallazgos desafían la idea de que la Lista de Reyes Asiria (AKL) es un registro completo e imparcial y sostienen que el periodo temprano del Neo-Asur era mucho más complejo e interesante de lo que se había reconocido hasta ahora.
Los tres reyes ausentes remodelan la cronología. El primer rey pasado por alto adoptó el nombre de un rey asirio anterior, Tiglath-pileser, y probablemente gobernó entre 763-762 BCE, como tío de Ashur-dan III, quien ascendió al trono tras un eclipse solar y luchó por mantenerlo. La existencia de este rey se deduce de la inscripción de un regalo real encontrada en una pequeña tableta en el British Museum. El segundo rey propuesto surge de una estela descubierta en 1894 en Tell ‘Abta, Irak.
