El ejército ucraniano utiliza drones transportadores para desplegar robots terrestres armados tanto por vía aérea como marítima. Esta táctica permite que los robots, que se mueven lentamente, superen terrenos difíciles y las defensas rusas. El 19 de julio, un canal ruso de Telegram publicó un video que mostraba un hexacóptero transportando un robot ARK-1 suspendido bajo él. El robot estaba equipado con explosivos antitanque y avanzaba hacia posiciones rusas.

Estas operaciones aumentan la protección de los robots contra la vigilancia aérea y los ataques con drones. El robot ARK-1 puede moverse a una velocidad de aproximadamente 45 km/h, lo que reduce el tiempo de llegada a los objetivos. El 25 de junio, en la región de Kinburn Spit, se llevó a cabo una operación conjunta con apoyo de robots por mar y aire. Rusia había mantenido el control de este estrecho desde 2022, pero comenzó a retirarse a principios de junio debido a los ataques de drones de largo alcance de Ucrania.

Estas tácticas forman parte de los esfuerzos innovadores de Ucrania para minimizar las pérdidas humanas y convertir la ventaja tecnológica en una ventaja militar.