Las guerras internacionales presentan un riesgo de expansión con el tiempo. Las investigaciones demuestran que las estimaciones realizadas al inicio de los conflictos rara vez son realistas. La expansión de una guerra puede superar las previsiones de los líderes. Por ejemplo, en la Guerra de Corea, ABD pensó inicialmente que sería breve, pero el conflicto se prolongó durante años.

Los estudios han analizado cómo se expanden los conflictos a lo largo del tiempo. Según ellos, la ampliación de una guerra puede ir más allá de las previsiones de los líderes. El riesgo de expansión de una guerra puede influir en las decisiones de los dirigentes.

Las investigaciones indican que la expansión de una guerra puede superar las estimaciones de los dirigentes. Por ello, los líderes deben tener en cuenta el riesgo de que un conflicto se agrande.