Glow, una startup de ciberseguridad con sede en Palo Alto fundada en 2025, ofrece un modelo de protección predictiva contra nuevas amenazas derivadas de la integración de la inteligencia artificial en dispositivos de punto final. La plataforma, desarrollada por los fundadores provenientes de Meta y Snowflake, monitorea en tiempo real el software en ejecución en los dispositivos de los empleados, agentes de IA y herramientas de desarrollo, bloqueando actividades de riesgo.

Glow utiliza grandes modelos de lenguaje como Anthropic y Google Gemini a través de Amazon Bedrock, pero los enriquece con contexto corporativo para hacerlos más confiables en tareas de seguridad. La empresa ya sirve a clientes en los sectores financiero, de salud y minorista, afirmando haber bloqueado la instalación de componentes dañinos como paquetes npm y detectado herramientas deficientes o ausentes de detección y respuesta en puntos finales.

A diferencia de grandes competidores como CrowdStrike, Microsoft y Palo Alto Networks, que esperan a que las amenazas surjan, Glow busca prevenir la entrada de software riesgoso en los sistemas. El equipo de 100 personas de la empresa tiene un 70% en Israel y el resto en Estados Unidos. Aunque el papel de la inteligencia artificial en la ciberseguridad aún está en desarrollo, Glow tiene el potencial de crear una nueva categoría en este campo.