Una aplicación falsa se está distribuyendo a los usuarios a través de sitios web falsos que imitan Google Play, aprovechando el miedo de la población durante los ataques con misiles de Irán. Los usuarios descargan e instalan este software, presentado como una aplicación de alerta de emergencia.

Esta aplicación instala un software de espionaje de cuatro etapas en el dispositivo. En la primera etapa, recopila información del sistema; luego exfiltra datos de ubicación, mensajes y historial de búsquedas. Posteriormente, un servicio que funciona en segundo plano activa la cámara y el micrófono del dispositivo.

El software de espionaje transmite los datos de los usuarios a servidores remotos sin su conocimiento. Los expertos en seguridad indican que este tipo de ataques aumentan especialmente durante crisis, y que las aplicaciones falsas se propagan mediante interfaces que parecen confiables.