La pareja francesa Georges y Evelyne, tras experimentar con siete autocaravanas distintas, vendió su Bavaria Fjord 710 de 4,25 toneladas y dio el salto a una camper Globecar Summit 640 de 6,36 metros de longitud, basada en un Citroën Jumper de 140 CV, transformando su forma de viajar.
Evelyne explicó que el vehículo grande provocaba "estrés constante" al entrar en pueblos franceses de calles estrechas y que, incluso llevando motocicletas, no se resolvía el problema de acceso.
La pareja destacó que, desde 2019, la maniobrabilidad del nuevo vehículo les permite aparcar cerca de rutas de senderismo y llegar cómodamente a casi cualquier localidad.
