La startup Electra, que ha establecido una instalación de 96 acres en la localidad de Springfield, Ohio, tiene como objetivo producir un avión regional híbrido‑eléctrico de 1.200 millas de alcance y capacidad para nueve pasajeros. El proyecto cuenta con una inversión de 850 millones de dólares y la creación de aproximadamente 2.000 nuevos empleos.

El avión funciona con ocho motores eléctricos en las alas y un generador de gas de alta eficiencia en la nariz; esta combinación genera un efecto de “blown lift” que permite despegues y aterrizajes en pistas muy cortas. Con una velocidad de crucero de aproximadamente 200 millas por hora, el diseño pretende reducir los tiempos perdidos en el transporte terrestre y aéreo en distancias de 50 a 250 millas.

Se han realizado pruebas a escala reducida en el MIT y el demostrador EL2 ha completado más de 200 vuelos desde 2023; sin embargo, la producción en serie aún no ha comenzado y la entrada en servicio de los primeros aviones no está confirmada. La empresa planea construir la instalación el próximo año y producir 400 aviones al año, con la meta de llegar a 800 en el futuro.