En España, los conductores llevan años usando las luces de emergencia para avisar a los que vienen detrás en atascos repentinos; en los modelos recientes estas luces se encienden automáticamente al frenar bruscamente. Sin embargo, el artículo 109/C del Reglamento General de Circulación obliga a advertir una reducción importante de velocidad «en la medida de lo posible» con luces de freno repetidas o moviendo el brazo arriba y abajo; esta redacción, anterior a la generalización del ABS, resulta incompatible con los sistemas de frenado actuales.