One More Level adapta la fórmula soulslike a la perspectiva en primera persona en Valor Mortis, aprovechando la experiencia de Ghostrunner; el juego sitúa la acción en un entorno sobrenatural que va más allá de las guerras napoleónicas y ofrece espadas, magia y pistolas rompiendo la expectativa clásica de tercera persona del género. El diseño asume la tensión natural y los problemas de percepción de distancia del combate cuerpo a cuerpo en primera persona y los equilibra dando al jugador herramientas para gestionar encuentros caóticos (disparos certeros con la pistola, control de zona con hechizos); en los combates contra jefes se reduce la penalización por muerte y se permite un reintento rápido.