Una investigación que siguió a más de 28.400 personas en Inglaterra y Gales determinó que los adultos que viven cerca del mar tienen más probabilidades de padecer múltiples enfermedades crónicas en la mediana edad. El estudio indica que esta diferencia no es un resultado directo de vivir cerca del mar, sino que surge por las dificultades económicas y el impacto de la migración.
El estudio señala que las comunidades costeras enfrentan ingresos más bajos y oportunidades limitadas, lo que agrava las desigualdades en la salud. Los investigadores destacan la necesidad de políticas y recursos dirigidos en estas áreas.
La investigación sugiere que las comunidades costeras pueden enfrentar condiciones diferentes y que se requieren inversiones coordinadas para reducir las desigualdades en la salud en estas regiones.
