El biodiésel se destaca como una opción de combustible ecológico, pero enfrenta desventajas como alto costo, pérdida de eficiencia energética y formación de gel en climas fríos. El biodiésel se produce a partir de fuentes biológicas como aceites vegetales y grasas animales, y proporciona una combustión más limpia en comparación con los combustibles diésel tradicionales. Sin embargo, mezclas de alto contenido de biodiésel como B100 pueden ser un 10% más caras que el diésel tradicional y pueden recorrer distancias más cortas con la misma cantidad de combustible.

El biodiésel es más propenso a la formación de gel en climas fríos y corre el riesgo de oxidación bajo condiciones de almacenamiento incorrectas. Esto puede corroer las partes metálicas del sistema de combustible y hacer que el combustible sea inutilizable. Además, mezclas de alto contenido de biodiésel pueden no ser adecuadas para sistemas de combustible diésel tradicionales y requieren equipos especiales.

Aunque el biodiésel es una alternativa ecológica, enfrenta desafíos como los altos costos de producción y la eficiencia energética. Al ser producido a partir de fuentes vegetales, el biodiésel puede causar cambios directos o indirectos en el uso de la tierra, lo que hace que sus impactos ambientales sean controvertidos.