El Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, afirmó el viernes que el fortalecimiento de El Niño está 'añadiendo más combustible a un fuego que ya está ardiendo' en el planeta. Guterres señaló que este fenómeno tiene el potencial de romper todos los récords y está llevando al mundo a 'una zona sin mapa'.

Según la Organización Meteorológica Mundial (WMO), las temperaturas superficiales del agua en el Pacífico, que desencadenan El Niño, actualmente están 3 °C (5,4 °F) por encima de la media y se espera que estos niveles persistan en los próximos meses. Este aumento de temperatura intensifica los efectos del cambio climático, ya que el calentamiento de los océanos y la atmósfera proporciona más energía y humedad para eventos climáticos extremos.

Guterres estableció cuatro prioridades para combatir la crisis climática: planes de calor y sistemas de alerta temprana en ciudades y países, estándares de calor para proteger a los trabajadores, especialmente en sectores como la textil, diseño de ciudades, viviendas, escuelas y hospitales resistentes al calor extremo, y la reducción de combustibles fósiles. Estas medidas buscan limitar la intensidad de los efectos actuales, como las olas de calor, los incendios forestales y las bajas precipitaciones monzónicas.