Tras anunciar los planes de minería en aguas profundas para sus territorios en el Pacífico, EE.UU. ha generado preocupación en las comunidades locales. David Apatang, administrador de las Islas Marianas del Norte, señaló que esta decisión no fue consultada con las comunidades locales y ha causado gran inquietud en la región. Los planes abarcan áreas marinas alrededor de Samoa Americana, Guam y las Islas Marianas del Norte, y las comunidades que habitan estas zonas temen los efectos negativos de la minería en la seguridad alimentaria y los ecosistemas.
La minería en aguas profundas busca extraer la riqueza mineral del lecho marino, pero persisten las preocupaciones sobre sus impactos ambientales. El presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva en 2025 para liberar estos recursos, pero se señala que esta decisión no ha sido aceptada por las comunidades de la región. Las Islas Marianas del Norte, Guam y Samoa Americana piden al menos una prohibición temporal, pero no tienen influencia en las decisiones de EE.UU.
Los líderes políticos y activistas ambientales de la región intentan encontrar un equilibrio entre los posibles beneficios económicos de la minería en aguas profundas y los riesgos ambientales. Algunos países del Pacífico creen que esta minería podría traer beneficios económicos, mientras que otros temen una catástrofe ambiental.
