Bajo la dirección de Joseph Oakes, expertos de Virginia Cooperative Extension, junto con agricultores de los condados de King William, New Kent, Richmond y Westmoreland, compararon distintas fechas de siembra utilizando teledetección basada en drones. El estudio probó cuatro fechas de siembra diferentes, desde mediados de octubre hasta mediados de noviembre, y siguió el desarrollo del trigo a lo largo de la temporada. Los investigadores emplearon estos métodos, desarrollados dentro del proyecto multiestatal del USDA, para optimizar la aplicación de fertilizantes y recopilar datos agrícolas.
La investigación mostró que sembrar antes del 1 de noviembre no genera pérdida de rendimiento, mientras que las siembras posteriores a esa fecha acortan el período de desarrollo antes del invierno y reducen los rendimientos. La siembra temprana proporciona al trigo suficientes días de calor para prepararse para el invierno y reduce el riesgo de una helada tardía en primavera. Oakes recordó que el 90 % del desarrollo ocurre en otoño, subrayando que la siembra temprana puede preservar el potencial de rendimiento.
Según la diferencia de fechas, se estimó que la siembra puede generar hasta 24 buşeł/acre, es decir, aproximadamente 100 dólares/acre de ganancia. Los hallazgos se ponen a disposición de los agricultores a través de la plataforma Medius.RE Trial Data, desarrollada en colaboración con Virginia Grain Producers Association, y se ofrecen como parte de un conjunto más amplio de soluciones con hardware y herramientas de recolección de datos 함께sun
