Las diferencias en la flexibilidad y rigidez de las membranas celulares en diferentes especies de levaduras muestran cómo se ajustan evolutivamente las propiedades físicas de estas estructuras. Un estudio realizado en Schizosaccharomyces pombe y Schizosaccharomyces japonicus revela que la proteína Mga2 y la enzima Ole1 juegan un papel crítico en estos ajustes.

La proteína Mga2 se activa cuando la membrana se endurece, desencadenando la producción de la enzima Ole1 y restaurando así la flexibilidad de la membrana.

Este mecanismo muestra que cada especie tiene diferentes umbrales para la flexibilidad de la membrana y que estos umbrales están determinados por pequeñas modificaciones en la estructura de la proteína Mga2 y diferencias en los niveles de producción de la enzima Ole1.