El Departamento de Energía de los Estados Unidos aprobó un acuerdo de diseño de seguridad para el MSR-1, un reactor de sal fundida de 1 megavat térmico construido en la Abilene Christian University. Este reactor funciona disolviendo tetrafluoruro de uranio en una sal de fluoruro fundida, que actúa simultáneamente como combustible y refrigerante, operando a temperaturas superiores a 600 grados Celsius a presión atmosférica.
A diferencia de los reactores tradicionales refrigerados con agua, este sistema no requiere alta presión. En caso de una situación inesperada o pérdida de energía, los válvulas de congelación pasivas se abren, permitiendo que el combustible líquido se derrame por gravedad hacia un depósito inferior, donde su geometría interrumpe la reacción nuclear y el calor se disipa pasivamente al entorno.
La empresa busca utilizar los datos obtenidos de este reactor experimental para validar la seguridad de modelos comerciales más grandes. El calor generado no se utilizará para generar electricidad, sino para procesos industriales, particularmente en el tratamiento de aguas residuales generadas durante la producción de petróleo y gas.
