La administración de Trump ha reducido la definición de la EPA de los químicos PFAS, argumentando que los pesticidas no entran en esta categoría y no representan una amenaza para la salud humana. Sin embargo, científicos y grupos sin fines de lucro afirman que estos químicos pueden presentar riesgos ocultos y convertirse en sustancias como el ácido trifluoroacético (TFA), volviéndose comunes en el agua potable y causando daños graves, especialmente en fetos y problemas reproductivos.

La definición de la EPA no coincide con la amplia definición aceptada por la OCDE en 2021, que incluye cualquier molécula que contenga un solo átomo de carbono completamente fluorado. Bajo la administración de Trump, se han aprobado más pesticidas que durante el mandato de Biden.

Científicos y activistas creen que estos pesticidas podrían representar una amenaza creciente para el suministro de alimentos y los trabajadores agrícolas. La propia revisión de la EPA muestra 'evidencia sugerente' de que uno de los nuevos herbicidas tiene 'potencial cancerígeno'. Además, un análisis retrospectivo de 2024 reveló que 66 de los cientos de componentes de pesticidas aprobados anteriormente cumplían con la definición de PFAS de la OCDE.