En las costas del noroeste de España, ballenas asesinas hundieron un velero sueco de 46 metros, reactivando un extraño fenómeno que lleva seis años ocurriendo. En el incidente, la quilla del velero fue dañada y la tripulación de dos personas fue rescatada por el equipo de protección costera español tras una llamada de mayday. Este es uno de los más de 700 encuentros registrados entre ballenas asesinas y veleros desde 2020, que han resultado en el hundimiento de al menos ocho veleros.

La razón exacta de este comportamiento de las ballenas asesinas no se conoce, pero la teoría principal sugiere que se trata de un comportamiento aprendido socialmente, donde las ballenas jóvenes imitan a los adultos al golpear la quilla y luego lo intentan por sí mismas. Los investigadores proponen que este comportamiento podría haber surgido como resultado de un trauma, aunque esta sigue siendo una teoría no probada.

Investigadores españoles y portugueses están recopilando y analizando datos para comprender mejor la causa de este comportamiento. Actualmente, se recomienda a los veleristas que apaguen el motor, bajen las velas, desactiven el piloto automático y dejen el timón para evitar que las ballenas asesinas golpeen la quilla.