La Canonja, en los alrededores de Tarragona, alberga los yacimientos de Barranc de la Boella, que por 20 años de trabajos arqueológicos se posicionan como el primer lugar donde apareció la tecnología achelense en Europa. Los hallazgos incluyen herramientas de piedra y restos faunísticos fechados en cerca de 1 millón de años. El yacimiento se divide en los sectores Cala 1 y La Mina, ambos con cronologías cercanas al millón de años. En la vigésima campaña de excavación se recuperaron aproximadamente 300 restos faunísticos y piezas de herramientas.
Entre los hallazgos más destacados se encuentran cuernos de rinoceronte y dientes de hipopótamo. En excavaciones previas se hallaron marcas de tallado de mamut y un fragmento de cráneo de ave. Se sostiene que el yacimiento no fue un lugar de vida de los homínidos, sino un 'supermercado' donde buscaban alimentos y materias primas.
La hipótesis de dispersión desde África sugiere que estas herramientas se fabricaron hace aproximadamente 1,4 millones de años. Desde 2008 se han publicado más de 30 trabajos sobre el yacimiento. A diferencia de Atapuerca y Orce, no se han encontrado restos humanos en el sitio, por lo que aún no es posible determinar qué especie homínida fabricó las herramientas. El museo interactivo Mammuthus, inaugurado en junio de 2025, alberga 29 especies originales y herramientas de piedra.
