La cadera Neandertal, durante el periodo en que coexistieron con los humanos modernos, podría ayudar a explicar la diferencia en la forma de caminar entre hombres y mujeres.
En un estudio realizado por la Tel Aviv Üniversitesi, la comparación entre caderas Neandertal y de humanos modernos condujo a un resultado inesperado: la cadera masculina moderna se considera una desviación evolutiva.
