Investigadores de la Universidad Queen Mary, mediante cambios a escala atómica en una cerámica de tantalato de estroncio, descubrieron un nuevo material que brinda alta sintonización de frecuencia y eficiencia energética. Este hallazgo permite que las antenas y receptores utilizados en comunicaciones inalámbricas operen de manera más flexible.
Los investigadores sustituyeron una parte del material por átomos de calcio más pequeños (aproximadamente un ocho por ciento) y, mediante un método llamado ingeniería de microgranulado intercapas, formaron nanoclusters polares. Estos nanoclusters responden rápidamente a un campo eléctrico, lo que permite ajustar la frecuencia del material mediante cambios de voltaje o temperatura; la característica se demostró con éxito en prototipos de antenas y dispositivos de microondas.
Materiales sintonizables anteriores presentaban altas pérdidas de energía o insuficiente rendimiento a altas frecuencias, mientras que este nuevo enfoque promete resolver un problema de larga data en la industria. Sin embargo, el método sigue en fase de laboratorio y requiere pruebas de producción a gran escala y de estabilidad a largo plazo.
