La Universidad de Cambridge y The Queen's Reading Room, fundada por la reina Isabel II, han compilado los estudios científicos de los últimos años demostrando que la lectura por placer modifica la estructura cerebral.

Los investigadores han constatado que la lectura no solo fortalece el vocabulario, sino también las funciones ejecutivas y la memoria; gracias a ello, el rendimiento de los niños en matemáticas y ciencias en las pruebas PISA aumenta de forma significativa.