El cabello de los niños rubios tiende a oscurecerse a medida que crecen; este cambio suele hacerse evidente durante la pubertad, entre los 10 y los 13 años. El profesor de ciencias dermatológicas de la Universidad de Dublín, Desmond Tobin, explica que el proceso depende de una compleja interacción entre la herencia genética, las células productoras de melanina y las hormonas que entran en juego en la adolescencia.