Canadá se prepara para un futuro en el que los incendios serán más frecuentes y grandes. El gobierno federal está invirtiendo 317 millones de dólares canadienses (aproximadamente 227 millones de dólares estadounidenses) durante cinco años para crear una nueva capacidad nacional de combate aéreo contra incendios y alquilar 10 aviones de combate contra incendios.
Al mismo tiempo, se está implementando un programa de 150 millones de dólares para limpiar la vegetación inflamable en áreas pobladas y se está aumentando el personal de SOPFEU en Quebec en un 40%. Estas medidas se están tomando para reducir el impacto de los incendios y aumentar la seguridad de las personas.
Sin embargo, los expertos advierten que, debido a las olas de calor cada vez más frecuentes causadas por el cambio climático, eventos como las 'nubes de incendio' (pyrocumulonimbus) serán mucho más comunes que en el pasado y harán que la intervención sea casi imposible. Además, el riesgo de que se continúen construyendo nuevos asentamientos en áreas afectadas por incendios complica los esfuerzos de adaptación a largo plazo.
