CERN ha confirmado que los nuevos imanes superconductores de niobio-estaño alcanzaron su corriente de operación completa. Estos imanes generan un campo magnético del 35 % más fuerte, de 11.3 tesla, en comparación con los sistemas actuales de niobio-titanio, lo que permite enfocar los haces de partículas con mayor precisión y aumentar la tasa de colisiones. La amplia apertura de 150 milímetros de los imanes ofrece un control más preciso.

El nuevo sistema alcanzó la corriente total sin experimentar los eventos de "quench" frecuentes en las generaciones anteriores. Esto indica que requiere menos entrenamiento y ofrece mayor estabilidad a largo plazo. Además, todos los 17 circuitos eléctricos y sistemas de protección lograron disipar de forma segura 38 megajulios de energía, transfiriéndola al sistema de refrigeración en helio líquido.

Las pruebas marcan la finalización del hardware para el Gran Colisionador de Hadrones de Alta Luminosidad, que entrará en funcionamiento en 2030. Una segunda serie de pruebas programadas para septiembre buscará confirmar la repetibilidad del sistema y la interacción de todos sus componentes.