China fortaleció la integración de inteligencia artificial en sus operaciones militares al presentar un nuevo sistema de planificación de ataques aéreos con IA que puede atacar cientos de objetivos al mismo tiempo y coordinar en decenas de formatos. Este sistema está diseñado para ayudar a los comandantes militares a planificar maniobras complejas de manera más rápida y eficiente.

El sistema procesa grandes cantidades de datos en el campo de batalla, evalúa los objetivos de la misión y sugiere planes de ataque coordinados basados en los aviones, sistemas de armas y restricciones operativas disponibles. Esto permite a los comandantes responder más rápidamente a las condiciones cambiantes del campo de batalla.

La IA calcula rápidamente las rutas de vuelo de los aviones para atacar cientos de objetivos simultáneamente, asigna objetivos y sugiere la asignación de armas, ajustando los planes operativos cuando surge nueva inteligencia o amenazas imprevistas durante la misión. Esta capacidad reduce significativamente el tiempo de planificación en comparación con los métodos manuales tradicionales.