TOI-791 b y TOI-791 c, aunque tienen el tamaño de Júpiter, presentan densidades medidas de 0,038 y 0,047 gramos/cm³, respectivamente. Estos valores son inferiores a la densidad aproximada del algodón de azúcar, que es de 0,05 gramos/cm³. La densidad de Júpiter en nuestro sistema solar es de 1,33 gramos/cm³. Estos planetas se formaron a partir del mismo disco de gas y polvo y se mueven en un ritmo orbital regular debido a la influencia gravitacional mutua.
El descubrimiento fue inicialmente detectado por científicos ciudadanos que analizaron datos del satélite TESS de la NASA. Posteriormente, múltiples estaciones de observación en todo el mundo, incluido el telescopio ASTEP en la Antártida, rastrearon durante ocho años los tránsitos de los planetas, que duran más de 11 horas. Estas observaciones prolongadas permitieron calcular sus masas y densidades.
Los investigadores creen que estos planetas podrían tener grandes atmósferas de hidrógeno y helio. Las observaciones futuras con el Telescopio Espacial James Webb podrían revelar los componentes químicos de sus atmósferas, ofreciendo pistas sobre sus procesos de formación. Este sistema se considera un laboratorio raro para comprender cómo se forman los planetas superesponjosos.
