Científicos que estudiaron la dinámica de la diversidad lingüística humana desde el comienzo de la agricultura, sugirieron en un estudio de modelado que entre 3.000 y 1.000 años atrás, se hablaban alrededor de 75.000 lenguas en todo el mundo. Este período se caracteriza por una gran diversidad en comparación con las aproximadamente 7.500 lenguas que se hablan hoy en día. La densidad de las lenguas comenzó a disminuir lentamente junto con el crecimiento de la población y la complejidad cultural.
En los últimos 2.000 años, la disminución de la diversidad lingüística se aceleró, especialmente con el auge de los imperios a pequeña escala. En los últimos 500 años, la expansión de grandes lenguas como el inglés, el español, el chino y el hindi ha llevado a la desaparición de miles de lenguas. Estas pérdidas no se limitan solo a las lenguas, sino que también conllevan la desaparición de elementos culturales que se transmiten a través de ellas.
Los investigadores destacan que la pérdida de lenguas es paralela a la pérdida de otras características culturales, como los sistemas de matrimonio, las prácticas religiosas y las estructuras sociales. Esto representa una de las pérdidas más profundas y menos conocidas en la historia de la humanidad.
