Investigadores japoneses integraron con éxito en células humanas HEK293 cultivadas en laboratorio el gen que codifica la proteína Dsup (supresora de daño), descubierta en 2016 en la especie Ramazzottius varieornatus. Tras una exposición a 10 Gy de rayos X, la fragmentación del ADN en las células productoras de Dsup descendió a aproximadamente el 16 %, frente al 33 % observado en el grupo de control; es decir, el daño se redujo casi a la mitad. Además, las células que expresaban la proteína conservaron mejor su capacidad de división y proliferación tras la irradiación.